Descansa al calor de la hoguera, fantasma de la oscuridad. Ya no tienes país, ni un lugar al que regresar.
Tu camastro, varios cartones mojados. El techo, el cielo estrellado. Las paredes de tu hogar, esos cuerpos temblorosos apretujados a tu alrededor.
Por delante, una frontera de alambre. Tus manos, heridas, aferrando una escalera manchada de sangre.
Mañana volverás a intentarlo. Cruzar al otro lado es tu único anhelo, la única opción desde que te convertiste en un nómada sin patria con la esperanza de una vida mejor, sin hambre, sin guerra, sin dolor...
Descansa al calor de la hoguera, rodeado de este ejército de famélicos miserables. El mundo se ha olvidado de vosotros. Tu destino es un viaje sin retorno.
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lunes, 15 de marzo de 2010
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