CONCURSO PATROCINADO POR HOTEL MAR MENOR

El hotel Mar Menor de Santiago de la Ribera apoya a las Bibliotecas de San Javier en la promoción de la creación literaria y te dan la bienvenida a este concurso.























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jueves, 15 de abril de 2010

UN MAL SUEÑO

Una Ministra bajita de pelo alborotado para hacer la pelota a su Presidente dijo, que si nos animábamos a hacer una guerra contra Irak, el petróleo iba a ser tan barato que, a lo mejor, nos lo regalaban. Muchos picaron. Dijeron sí a la guerra, no hicieron caso a los del no. Fue un mal sueño, del que no hemos despertado. Con esa destrucción, muertes evitables, asesinatos sin querer, latrocinio, terroristas suicidas, generales llenándose el pecho de estrellas, negociantes yanquis agazapados para construir lo que están destruyendo cuando parezca que la matanza ha acabado, resultó un mal sueño. El mundo es perverso, y eso con sueños o realidades seguirá siendo así por los siglos de los siglos.

INMERECIDA VIOLENCIA

Cuando yo era niña el mundo era bonito. Bueno, estaba el franquismo y cosas feas como el hambre. Los hombres hacían regalos a las mujeres, iban a cortejarlas a las rejas y, antes, hubo un tal Romeo enfrentándose a su familia por el amor de Julieta. En Verona puede verse un falso balcón por el que trepaba para acariciar sus cabellos. Y Dante, Petrarca, gente buena que se enamoraba y ponía a las señoras en un altar. Hoy eso no existe, sólo hay una violencia inmensa e inmerecida, una gran indefensión. La mujer no vale nada, cualquier mamarracho con sólo el nombre de hombre, puede abofetear, humillar y hasta matar. Y el mundo aún no se ha enterado.

lunes, 29 de marzo de 2010

Barca varada

En la orilla del mar la tarde tiene sabor a peces. Te acercas a la orilla y aparecen las barcas abandonadas, quietas. Queremos detenernos y contemplar la nave que ya no surca océanos, que no contiene encima a dos enamorados, que no tiene adosado un motor o una vela para salir de pronto hacia los continentes del infinito mundo. Es una barca simple, apenas coloreada, de un material moderno, resina o simple plástico. Se nos antoja, entonces, la sirena varada. Apoyada en la arena se ha quedado sin olas para volver de nuevo con el dios de los mares, almacenando niños o llevando dulzuras. Ya es parte memorable de este Mediterráneo, de nuestras vidas quietas que hasta la mar llegaron.