Un posillo de café cargado para quitar el sueño. Exuda mi destino de hembra mientras se hielan las paredes del alma.
Nada tiene que ver con el amor y me duele hasta en las uñas, mientras mi espalda se apoya en una esquina.
La vida persiste como si nada, mientras los faros bajan la luz y la portezuela se abre como una negra boca de infierno.
Mostrando entradas con la etiqueta Una historia común. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Una historia común. Mostrar todas las entradas
viernes, 16 de abril de 2010
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

