Una vez me dijeron “observa los errores de la gente a la que admiras y no los cometas tú”. Yo admiraba a mi padre trabajaba mucho durante la semana, era sereno y sabía muchas cosas del mundo. Era un ejemplo a seguir. Pero cometió un error y yo aprendí de el. Por eso cada amanecer de fin de semana le llevo a mi mujer el desayuno a la cama. Tienes que amar y respetar a tu mujer todos los días de tu vida ya que una botella de vodka y rabia contenida pueden hacer que la pierdas en once pequeños minutos.
Mostrando entradas con la etiqueta Creí que mi padre era Dios. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Creí que mi padre era Dios. Mostrar todas las entradas
martes, 6 de marzo de 2012
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

