Era el último billete que le quedaba para gastar. Después, podría considerarse definitivamente en bancarrota. No había podido hacer frente a sus cada vez mayores gastos: las acuciantes deudas, los sangrantes préstamos, los malditos seguros... Finalmente, el banco se había quedado con su casa y con su vida.
Ahora le tocaba decidir qué hacer con aquel último billete. Gastar o invertir, aunque esta última opción no le había traído suerte hasta el momento. Sin embargo, y por simple casualidad, creyó percibir a la Diosa Fortuna esperándole a la vuelta de la esquina.
Mostrando entradas con la etiqueta EL ÚLTIMO BILLETE. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta EL ÚLTIMO BILLETE. Mostrar todas las entradas
miércoles, 20 de abril de 2011
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

