Ya no estoy solo, al fin logré construir el laberinto de espejos en donde vivo. La ubicación exacta de los materiales que la conforman confrontados en diversos ángulos en relación al movimiento solar produce la sensación visual de vacío, de ausencia. Genera la percepción de transparencia Un escondite recóndito e inaccesible a los ojos del hombre común, reservado a las mentes especiales, a los perseguidos, a los que dueños de la verdad. Ya no desgasto mis piernas escapando de todos. Aquí no hay discordias ni desencuentros, ellos me entienden, me ayudan, me siguen. Ríen conmigo.
A veces su burlan, pero sólo a veces. Cuidan mis espaldas. No necesito más. Éste es mi mundo, estoy en paz.
Mostrando entradas con la etiqueta Marcos Tabossi. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Marcos Tabossi. Mostrar todas las entradas
martes, 13 de abril de 2010
La decisión
Ya estaba la decisión tomada. Solo un salto al vacío separaba mi atormentada vida con el silencio pacífico de la nada. Era libre en el aire, fui consecuente con mi decisión. Mi vida entera transcurrida en aquellos segundos donde fui ave y fui feliz convencido de lo que hacía. Tanto sufrimiento que parecía eterno se disuelve en un instante, en una imagen, en una representación. El sinsentido en su máxima expresión se presentó en forma de viento golpeando mi pellejo.
Pero no soy dueño de mí. El médico curó mis heridas sin consultarme. Estoy despojado de la libertad.
Pero no soy dueño de mí. El médico curó mis heridas sin consultarme. Estoy despojado de la libertad.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

