CONCURSO PATROCINADO POR HOTEL MAR MENOR

El hotel Mar Menor de Santiago de la Ribera apoya a las Bibliotecas de San Javier en la promoción de la creación literaria y te dan la bienvenida a este concurso.























jueves, 31 de enero de 2013

(5) Una vida sin voz

Le gusta mirarse en el espejo envejecido, tal vez porque le recuerda a otros tiempos, quién sabe si mejores, cuando gustaba fumarse un cigarro habano desafiando su placer exclusivo reservado para hombres. Esos mismos hombres que sobre extrañas mentiras tejieron la alfombra roja de su efímero éxito para luego dejarla caer sin lona. Peina armoniosa su cabello cano con el cepillo de puño bruñido y grabado con las iniciales G.S. de un nombre de blanco y negro, de labios leídos y con el azul verde de sus ojos sugerido. Escondida en el telón del olvido, se maquilla para la última toma de su vida, como siempre desafiante. Un habano más, por favor.

(4) Alicia

Alicia ya no vive de maravilla, el príncipe que salió rana dijo:¡ el cuento se acabó! nada más darse la vuelta la hada madrina. El arco iris de Alicia se forma con gotas que no son de lluvia y de los colores de un labio partido. Inventa razones para aguantar esperando que el final vuelva a ser comer perdices. ¡Despierta acaso bella y durmiente de Orfidal! Mírate en el espejito y di que será la última vez.

miércoles, 30 de enero de 2013

(3) Lamia de ciudad

Contemplabas el azul del arroyo. Y en él, mecías mimosa tu largo cabello al viento, disipándose largo, entre robles y castaños. Y te vi sonriente, sentada en el riachuelo, dibujando sombras de luna con su luz. Dulce al despuntar el Alba, rocío que germinó al nuevo día. Cuanta belleza junta se disipa cuando inadvertida la ciudad, te acoge entre sus edificios. Y yo tendré que jurar al color-tiempo para desmontar alquimias; el hiriente hechizo del amor descartado, el azul hechizo de tu arroyo-pelo, el admirable hechizo de tu belleza inagotable, el perfecto hechizo de tus ojos bellos, a los que no puedo mirar, que los tengo que esquivar porque ellos me sonrojan porque en ellos;


…veo el mar.

martes, 29 de enero de 2013

(2) Remake

La entrevista transcurría según lo previsto. Quiero decir que el encargado, un hombrecillo tímido y miope, en vez de mirarme a la cara, le tartamudeaba a mis tetas. No me preocupé. Las tenía bien puestas. Aún así, no me permití bajar la guardia. Mi inglés dejaba tanto que desear como la estatura del encargado, que por un momento, dejó de hablarle a mis tetas y me alargó el contrato. Fue tal mi alegría que rodeé la mesa y lo abracé repetidas veces. El pobre hombre ni se dio cuenta del estallido de los globos ni menos aún se quejó de mi barba, lo cual me dio pie para subirme la falda y tirar del postizo de mis caderas

(1) El escondite perfecto

Se escondió tanto y tan bien que ni el hambre llegó a encontrarlo, ni la deshidratación y ni siquiera el tiempo;... y decidió quedarse allí hasta que dejaran de buscarlo. Su nombre es Dios y su estado eterno.

Ya ha empezado... sed breves

Saludos, ¡Oh, amigos de las bibliotecas!... Ya ha empezado, sed breves, tenéis hasta 120 palabras para deslumbrar, y si el jurado os considera el mejor, podéis pasar un maravilloso fin de semana en el Hotel Mar Menor
Participad, con vosotros somos más biblioteca pública

martes, 24 de abril de 2012

GANADOR DEL CONCURSO DE MICRORRELATOS DE LAS BIBLIOTECAS PÚBLICAS DE SAN JAVIER 2012

Enhorabuena a MIGUEL PEREIRA RODRIGO, ganador con el microrrelato CAPERUCITA Y EL LOBO La única alma humana que había en el bosque, apareció con un hacha en la mano para salvar a la niña. Ésta y el lobo se desvanecieron en el aire. No obstante el leñador no se percató de que lo visto era un señuelo hasta que, tras la abducción, estuvo frente a los “visitantes”.

jueves, 19 de abril de 2012

Sólo pienso

Hace tiempo, aunque ya no tengo noción del tiempo, un colectivo aplastó mi cuerpo y morí. Desde ese momento no veo nada, no escucho, al ruido sólo lo recuerdo al igual que a mi voz. No huelo ni puedo tocar nada, olvidé la forma de mis manos, no siento. Sólo pienso. Quisiera volver a tener cuerpo pero no puedo. Tampoco me puedo expresar. Este relato no lo estoy escribiendo yo, no puedo hacerlo. Es el escritor quien cree esto después de la vida terrenal. No sé, en realidad, si él puede escribir esto, ya que no lo vivió ni lo puede asegurar. Sigo pensando y luego comprendo que la literatura todo lo puede. Otro escribe, yo soy. Pablosa

La primera vez que la vi.

Ella era bella, al verla daba la sensación de que aquel instante era perfecto, la primera vez que la vi, no pensé en que debía conocerla, o si seria de su agrado, a decir verdad no pensé nada, o lo que pensé fue muy poco. Fernando Cova.

Circular 1

Ojalá nunca baje del autobús y podamos recorrer la ciudad juntos cien veces o durase el tiempo suficiente para conocerla, desafiar a la suerte y gritarle a mis amigos, al mar, al abismo, al rompeolas que golpea mis mejillas, que esta vez no se ha equivocado el cielo conmigo. Ojalá pudiera escribir su nombre o al menos lograse recordarlo. Y pensar que cada instante fue el último. Si lograse comprender de qué fibra estamos hechos cambiaría la receta; mejoraría el sabor de sus labios y le daría un toque personal a su mirada: - No dejaré que te marches sin antes decirme que nos volveremos a ver. –Claro que si lo hubiese dicho en voz alta quizá hubiese dado resultado. Isabel Aduren